En los valles soleados de Ica nace nuestro pisco peruano de Denominación de Origen, certificado y fiscalizado por el Consejo Regulador del Pisco del Perú. Seleccionamos las uvas a mano en su punto óptimo y aplicamos destilaciones lentas y controladas, fruto de décadas de experiencia vitivinícola. El resultado es un pisco artesanal de pureza comprobada, carácter definido y autenticidad en cada copa, pensado para paladares exigentes y para consolidarse como referencia del pisco peruano de alta gama.
Si buscas el verdadero pisco peruano, comienza por el Pisco Quebranta: la cepa emblemática de Perú. Con cuerpo potente, notas terrosas y boca redonda, el Quebranta es la elección obligada de bartenders y sommeliers para cocteles robustos y clásicos. Para una experiencia más compleja y aromática, opta por el Pisco Acholado: un ensamblaje de variedades que despliega matices florales y frutales, perfecto para catas profesionales y tragos de autor. Aprende a diferenciarlos: elige Quebranta cuando quieras potencia en copa y Acholado cuando busques capas de aroma y persistencia en el paladar.
Elegir entre pisco acholado o quebranta no es solo una decisión técnica, sino una experiencia sensorial. Ambos representan dos caminos distintos dentro del universo del pisco peruano, con perfiles aromáticos, estructuras y usos que marcan diferencias claras en copa. Mientras el pisco quebranta destaca por su carácter sobrio y estructurado, el pisco acholado ofrece complejidad y expresividad gracias a la mezcla de variedades.
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Acholado y Quebranta: dos mundos en una copa
El Pisco Quebranta es monovarietal: elaborado exclusivamente con uva Quebranta, menos aromática, que brinda robustez y estructura. Sus aromas recuerdan a herbáceos, manzana verde y pecanas frescas, mientras que en boca se perciben notas de almendra tostada, nuez y un sutil toque de chocolate o pasto seco. Por su cuerpo y carácter, es perfecto para cócteles clásicos como el Pisco sour o el chilcano.
En contraste, el Pisco Acholado es un ensamblaje de varias uvas: la Quebranta aporta fuerza y estructura, mientras que las uvas más aromáticas como Italia, Albilla y Moscatel ofrecen delicados aromas florales y frutales. Esta combinación da lugar a un perfil más complejo y equilibrado, creando un Pisco versátil, elegante y agradable al paladar.
Demonio de los Andes: la expresión de Tacama
En Tacama, estas dos variantes encuentran su máxima expresión. El Demonio de los Andes Acholado, elaborado con Quebranta, Albilla, Italia y Moscatel, despliega aromas que evocan pera madura, envolviendo la boca en un delicado juego de sabores y suavidad. Por su parte, el Demonio de los Andes Quebranta, hecho únicamente de uva Quebranta, revela notas intensas a toffee, frutos secos como nuez y pecanas, y un sutil dejo de tabaco rubio, resultando robusto, estructurado y profundo, un verdadero homenaje a la tradición pisquera.
Elegir entre un Acholado y un Quebranta es decidir entre la complejidad aromática y la pureza robusta del Pisco peruano. Ambos cuentan historias de tierra, sol y manos artesanas. Te invitamos a explorar estas joyas de Tacama, sentir la personalidad de cada uva y dejar que el espíritu de Ica se derrame en tu copa.







