Origen del nombre de la uva "Quebranta"

11 Mayo 2021Karl Mendoza
Quebranta

En la vitivinicultura peruana aún existe mucha confusión en cuanto a la identificación de las distintas cepas (homonimias y sinonimias). Cuando se adentra en la consideración de la denominación de alguna de las variedades, el tema se vuelve complejo. Caso especial es el referido a la uva conocida como “Quebranta”, la variedad de vinificación más cultivada en el Perú.

Hasta hace unos años aún se creía que provenía de una “mutación de la uva Negra o Prieta” (Listán Prieto) traída por los españoles a inicios de la Colonia. Pero gracias a una muestra enviada, en 1961, por Viña Tacama a la colección ampelográfica del Centro de Recursos Biológicos de la Vid de Vassal-Montpellier (INRAE), la más grande del mundo, fue que varios años después, investigadores de dicha Institución, determinaron el origen e identidad de la uva Quebranta  publicando este resultado en un trabajo científico titulado  Historical origins and genetic diversity of wine grapes  (This et al. 2006). Gracias a esta publicación, hoy sabemos que Quebranta es una variedad criolla peruana, inscrita como tal en el Vitis International Variety Catalogue (VIVC)  con el código N° 9840, originada a partir del cruzamiento natural entre las variedades españolas Listán Prieto (código VIVC N° 6860) y Mollar Cano (código VIVC N° 7901).

Ahora en lo concerniente al origen de su nombre, el tema aún no está del todo claro. Desde la antigüedad , es común hacer referencia a rasgos morfológicos similares para denominar a personas o cosas, aplicar diminutivos o abreviar nombres, y la vitivinicultura no estuvo exenta de esto. La más antigua referencia de la denominación “Quebranta” la encontramos en el libro Ensayo sobre las variedades de la vid común que vegetan en Andalucía, escrito en 1807 por el ampelógrafo español Simón de Roxas Clemente y Rubio, el cual menciona y describe a la variedad “Quebrantatinajas”, cultivada en las zonas andaluzas de San Lucar, Xerez, Trebugena, Arcos, Espera, Paxarete, Tarifa y Moguer. Describiéndola con características particulares como la forma “no muy redonda, el color rojo y blanco de sus bayas y racimos de tamaño variable, cultivada en emparrados” (Figura N°1). Ya en La Revista de Lima (1863), Evaristo D´Ornellas menciona a la “Quebranta” como una variedad de “racimos gruesos, bien tupidos y apretados, de baya grande, casi redonda, morada, de hollejo duro y grueso, pulpa carnosa y dulce”.

Figura N°1: Uva Quebrantatinajas. Fuente: Roxas Clemente y Rubio (1807)Figura N°1: Uva Quebrantatinajas. Fuente: Roxas Clemente y Rubio (1807)

Según estudios realizados (resultados por publicar), es probable que el cruzamiento entre Listán Prieto y Mollar Cano se haya dado entre los siglos XVII y XVIII, época del auge de la producción de vinos y aguardientes principalmente en la región Ica. Cuando esta “nueva” variedad apareció en los viñedos peruanos, los viticultores no tenían una categoría en la cual encuadrarla. Desde el punto de vista científico, esa cepa no contaba con descripción ampelográfica ni nombre. Simplemente no existía. Convivió en silencio con sus progenitores hasta que, poco a poco, los viticultores advirtieron que era diferente a las demás y comenzaron a propagarla. Al no encontrar una referencia mejor entre las uvas cultivadas en la época, evaluaron que lo más parecido era la uva española “Quebrantatinajas”, suponiendo que tal vez fuera esa variedad y por tal motivo comenzaron a llamarla simplemente “Quebranta”, debido a sus similares características morfológicas como racimos compactos, baya algo elíptica, suculenta, dulce, productiva, cultivada en emparrados (Figura N°2).

Figura N°2: Uva Quebranta. Fuente propia

A nivel internacional, casos similares sucedieron con las variedades argentinas  Torrontés Riojano, que al inicio se le confundió con la Torrontés de Rioja (España) y con la homonimia entre Pedro Ximénez (española) y Pedro Giménez, ambas variedades criollas provenientes del cruzamiento natural entre Listán Prieto y Moscatel de Alejandría (Agüero et al. 2003, Duran et al. 2011).

Nuestra uva QUEBRANTA, emblemática peruana, de aptitud vinícola, hoy está siendo revalorizada, más allá de la producción pisquera, para elaboración de vinos secos (Figura N°3) y mistelas, que están generando una alternativa rentable a los pequeños vitivinicultores, sobre todo en esta época de pandemia y crisis socioeconómica.

Figura N°3: Vino seco de Uva Quebranta. Fuente propiaFigura N°3: Vino seco de Uva Quebranta. Fuente propia

 

Referencias bibliográficas

Agüero, C., Rodriguez, J., Martínez, L.E., Dangl, G. and Meredith, C. (2003) Identity and parentage of Torrontés cultivars in Argentina. American Journal of Enology and Viticulture 54, 318–321.

D´Ornellas, E. (1863) Informe que sobre el estado de la vid y de sus productos y sobre el modo de perfeccionar el cultivo de aquella y la elaboración de estos. La Revista de Lima, t. VII.

Durán, M., Agüero, C.B. and Martínez, L.E. (2011) Assessing the identity of the variety “Pedro Giménez” grown in Argentina through the use of microsatellite markers. Revista de la FCA UNCUYO 43, 193–202.

Roxas Clemente y Rubio, S. (1807) Ensayo sobre las variedades de vid que vegetan en Andalucía. Imprenta de Villalpando: Madrid, Spain.

This, P., Lacombe, T. and Thomas, M.R. (2006) Historical origins and genetic diversity of wine grapes. Trends in Genetics 22, 511–519

https://www.vivc.de

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