Concurso Vinalies Internactionales: Los vinos y Piscos del perú que enamoraron

2 Julio 2021
Concurso Vinalies Internationales

En París, la ciudad del amor, se celebró la edición número 27 del Concurso Vinalies Internationales. Dos vinos tintos, uno blanco y un par de piscos peruanos conquistaron al jurado y recibieron las anheladas medallas de plata. Y los cinco productos son de Tacama.

La Unión de Enólogos de Francia, una voz de peso en el país europeo, creó en 1994 el Concurso Vinalies Internationales, una de las competencias más destacadas en el mundo por su longevidad, pasión, diversidad, confianza, imparcialidad, profesionalismo —tiene la certificación ISO 9001, demostrando los altos niveles de calidad y rigor— y organización. Son cuatro días a cargo de 130 catadores de 40 países distintos, expertos en análisis sensorial, quienes prueban a ciegas más de 3000 muestras.

 

Tacama, el viñedo más antiguo de Sudamérica y el primero del Perú, participa desde hace más de 20 años. “Somos un participante histórico. En esta edición, hemos sido los únicos peruanos premiados”, dice Frédéric Thibaut, el enólogo de la marca. Así es, este año Tacama recibió medalla de plata sus vinos Blanco de Blancos Chardonnay-Sauvignon Blanc-Viognier, Selección Especial Carmenère y Selección Especial Petit Verdot-Tannat, y sus Piscos Demonio de los Andes Quebranta y Demonio de los Andes Moscatel. “Son cinco medallas y cubren los tres rubros: vinos blancos, vinos tintos y Piscos. Se puede decir que, globalmente, hacemos las cosas bien y que podemos inspirar confianza al consumidor cuando elige una botella nuestra en los anaqueles”, añade el enólogo.  

 

REYES DE COPAS

Todos los vinos ganadores de las medallas de plata pertenecen a la línea Selección. El blanco lleva el nombre de Blanco de Blancos Chardonnay-Sauvignon Blanc-Viognier. El secreto: está hecho en base a tres uvas muy conocidas y sembradas en el mundo, pero que rara vez se asocian. La Chardonnay otorga el volumen en boca y el equilibrio, la Sauvignon Blanc brinda la frescura en nariz y la acidez más alta que las otras variedades y la Viognier, el punto aromático (floral y de fruta exótica). “En Ica, logramos que las tres cepas lleguen a un buen nivel y se complementen”, asegura Thibaut. El resultado es un vino blanco de carácter único. “Mantiene un estilo atemporal. Es generoso, goloso. Por eso, creo que sobresalió en el concurso”, indica.

 

Si hablamos de los vinos tintos ganadores, uno de ellos es el Selección Especial Carmenère. Su uva fue traída desde Francia en 2008. “En nariz, se reconoce enseguida que es un vino Carmenère. Sin embargo, no tiene notas vegetales muy marcadas, como es el caso de muchísimos de este tipo cuyas uvas son sembradas en situaciones donde les cuesta llegar a la madurez. En Ica, los veranos son largos y, generalmente, no llueve en marzo ni abril, así que logramos la madurez sin temor a que las lluvias afecten el estado de los racimos”, explica Frédéric Thibaut. Entre los puntos fuertes de este vino tinto están su complejidad aromática —frutas negras, notas mentoladas y toques de café y moka— y la extrema suavidad de sus taninos. Y, claro, su madurez justa, que seguro fue un factor a favor para conseguir la medalla de plata en el certamen.

 

El otro tinto triunfador es el Selección Especial Petit Verdot-Tannat, el más antiguo de la gama Selección. Sus dos variedades de uvas fueron importadas por Tacama a inicios de la década de los 80 y supieron adaptarse a las condiciones del valle de Ica. La Petit Verdot es la cepa más fina y femenina de Tacama; la Tannat es sumamente generosa y el match perfecto. Con ellas, “se logra un vino potente, intenso, expresivo, de buena estructura en boca y mucha persistencia”, señala el enólogo. 

 

DE DESTILADOS Y LEYENDAS

Los Piscos de Tacama premiados pertenecen a la legendaria línea Demonio de los Andes. “Bautizada así por Francisco de Carbajal, uno de los personajes españoles más pintorescos y tumultuosos durante la conquista del Perú. Conocido por su habilidad en batalla y su crueldad hacia los enemigos, su cinismo y sentido del humor, Carbajal inspiró temor y esto le valió el sobrenombre del Demonio de los Andes”, cuenta Alexander Holender, bartender y embajador de la gama.

 

Se trata de una familia de espirituosos que son el resultado de décadas de estudios enológicos y de tradición pisquera. “Son el orgullo de nuestra viña, del equipo humano involucrado y, claro que sí, del Perú, debido a su participación y reconocimiento en el mercado externo”, asevera el embajador de la línea Demonio de los Andes.

 

Así, en la reciente edición 27 del Concurso Vinalies Internationales, el Pisco Demonio de los Andes Quebranta recibió una medalla de plata (galardón que se suma a su lista de victorias). “De muy buena estructura en boca, elegante y amable al paladar, destaca por sus descriptores característicos como frutos secos y fruta madura y los aromas a pecanas, nueces y plátano”, apunta Holender. El Pisco Demonio de los Andes Moscatel, que participó por primera vez en este certamen, también alcanzó una medalla de plata. “Es redondo y de buena permanencia, sobresale por su sutileza en boca, es delicado y envolvente. Sus aromas son a flores, como violeta y lavanda, e incorpora sutiles destellos que recuerdan a naranjas y melocotones frescos. Es uno de mis favoritos”, confiesa.

 

Vinos y piscos ganadores. Solo queda una pregunta en el aire: ¿cómo conseguirlos para saborearlos? Puedes pedirlos por WhatsApp (+51 913 090 43 Lima/ +51 981 147 078 Ica) o por la web de Tacama. Para más información, visita www.tacama.com y/o consulta su página oficial en Facebook e Instagram. 

 

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