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Historia y hechos más importantes

En su interesante y bien documentado libro sobre la "Historia del vino chileno", el autor José del Pozo dice: "...La difusión de la vid fue rápida. En México se plantó desde los tiempos de Hernán Cortés en torno a los años 1520, después de la conquista de México. Más tarde pasó al Perú, donde los nombres de Bartolomé de Terrazas y Francisco de Carabantes, en la década de los años 1540, figuran entre los pioneros de la viticultura de ese país. Carabantes creó el Viñedo de Tacama, en el oasis de Ica, al sur de Lima, que es el más antiguo del Perú. Desde allí la vid se difundió a Chile y Argentina."

En la década de 1920, Tacama inicia sus contactos con la tecnología francesa, importa toneles y contrata técnicos de ese país. Comienza así la renovación del viñedo, introduciendo vides importadas de Francia. Es el primer esfuerzo por producir vinos con técnica moderna. La Segunda Guerra Mundial puso fin a ese experimento y es a partir de 1958 que se inicia lo que hoy constituye una transferencia tecnológica notable de Francia al Perú en el difícil arte de elaborar vino.
En 1962, Tacama contrata un ingeniero enólogo francés de primera clase, Robert Niederman, quien con sus conocimientos y eficiencia, eleva la calidad de sus productos. A partir de esa fecha, los más grandes expertos franceses, autoridades mundiales en la elaboración del vino, son consultores de Tacama y viajan constantemente en época de vendimia a Ica, y presiden el ensamblaje de sus vinos, aplicando los últimos descubrimientos del arte de la vinificación.
Los profesores Jean Ribéreau-Gayon, Émile Peynaud, Max Rives, Alain Carbonneau, Pascal Ribereau-Gayon, entre otros, han colaborado a crear y mantener una constante comunicación sobre los últimos procesos y técnicas.  Estas eminencias han visitado anualmente Tacama y a ellos Robert Niederman les atribuye fundamentalmente el éxito de nuestros vinos.
Para el profesor Jean Ribéreau-Gayon, “los esfuerzos de Tacama han sido coronados por la obtención de vinos de calidad indiscutible, creando un tipo específicamente peruano, comparable a los mejores vinos de los países viticultores”. Y agrega “ he podido constatar directamente que un esfuerzo tecnológico importante es efectuado en Tacama y se continúa tanto en los métodos de trabajo como en el material, basándose en principios científicos muy seguros”.